La 2025.
escrito por Laura P
PPF versus vinilo: funciones, grosores, acabado, reparabilidad
PPF frente a recubrimiento: diferencias, acabado y protección
¿Quieres que tu coche sea único y protegerlo al mismo tiempo? Entre el vinilo y el PPF, no siempre es fácil elegir. Ambas soluciones transforman el estilo de tu vehículo, pero sus objetivos, resistencia y acabado son muy diferentes.
En este artículo te explicamos claramente las diferencias entre el vinilo y el PPF, con ejemplos concretos de nuestra gama Variance Auto.
Vinilo y PPF: ¿qué funciones cumplen en tu coche?
Antes de comparar el grosor o la reparabilidad, primero hay que entender para qué sirven realmente el vinilo y el PPF. Aunque ambos son láminas que se colocan sobre la carrocería, sus objetivos no son en absoluto los mismos.
El vinilo es ante todo estético. Te permite cambiar el color, la textura o el estilo de tu vehículo sin necesidad de pintarlo. Mate, brillante, carbono, satinado, con purpurina, camaleónico, metalizado o cepillado: personaliza tu coche como quieras.
Por el contrario, el PPF (Paint Protection Film) es una lámina protectora transparente que absorbe los impactos, los microarañazos y los roces. Su función principal es preservar la pintura original.
Por lo tanto, ambas soluciones pueden ser complementarias: puedes personalizar tu vehículo con un vinilo y proteger ciertas zonas críticas (impactos, guardabarros, bajos) con PPF.
Diferencias de grosor: finura frente a protección
El grosor de una lámina influye enormemente en su nivel de protección y su acabado. Es uno de los criterios más importantes a la hora de decidir entre un vinilo y un PPF.
Un vinilo clásico tiene un grosor de entre 80 y 120 micras, incluido el adhesivo. Este reducido grosor le permite adaptarse fácilmente a formas complejas y ofrecer un acabado limpio y homogéneo.
Por su parte, un PPF es mucho más grueso: entre 150 y 200 micras, según los modelos. En Variance Auto, nuestro PROTEC-6004 es brillante y autorreparable y nuestro PROTEC-6008 es transparente tienen un espesor diseñado para absorber eficazmente los impactos gravilla, las marcas de uñas alrededor de las manillas y los microarañazos cotidianos.
En pocas palabras:
- Vinilo → fino, estético, fácil de modelar
- PPF → grueso, ultraprotector, autocicatrizante según los modelos
Representación visual: transformación frente a transparencia total
El resultado final suele ser el criterio más importante para los apasionados. Tanto si quieres cambiar radicalmente el aspecto de tu coche como si prefieres conservar tu estilo original, el vinilo y el PPF no desempeñan la misma función.
Con el vinilo, puedes cambiar literalmente el alma de tu vehículo. Puedes pasar de un blanco clásico a un negro satinado, un naranja mate, un azul metalizado...El único límite es tu imaginación.
El PPF, por su parte, está diseñado para ser invisible. Nuestros modelos PROTEC-6604 (brillante y autorreparable) y PROTEC-6608 (transparente y de alta claridad) conservan perfectamente el tono y la profundidad originales. El PROTEC-6604 añade incluso un acabado brillante intenso que realza la pintura.
En pocas palabras:
- Si quieres un cambio visible: vinilo.
- Si quieres proteger sin alterar el estilo: PPF.
Reparabilidad, durabilidad y mantenimiento
Este punto suele ser decisivo, ya que influye directamente en tu presupuesto a largo plazo y en la vida útil de la carrocería.
El vinilo se puede reparar sustituyendo únicamente las zonas dañadas. Sin embargo, es más sensible a los microarañazos y su envejecimiento depende de la calidad de la lámina y de la exposición a los rayos UV.
El PPF tiene una gran ventaja: algunos modelos, como nuestro PROTEC-6604, son autorreparables, lo que significa que los microarañazos desaparecen con el calor. El PROTEC-6608 ofrece una protección más clásica, pero muy resistente.
En términos de sostenibilidad:
- Vinilo: de 4 a 6 años de media.
- PPF: de 8 a 12 años, dependiendo del mantenimiento y la exposición.
En cuanto al mantenimiento, el PPF requiere menos esfuerzo: es más resistente al lavado y a la abrasión, lo que lo hace ideal para los conductores habituales o los coches que están expuestos regularmente.
Ventajas y desventajas
Para ayudarte a elegir, aquí tienes un resumen claro de los puntos fuertes y débiles de cada solución.
Errores que hay que evitar antes de elegir
Muchos conductores cometen el error de elegir una solución que no se ajusta a sus necesidades. Estas son las trampas que hay que evitar.
- No definas tu objetivo (estético o de protección).
- Elegir una lámina de baja calidad que se amarillea o se agrieta.
- Mezclar las dos técnicas sin un plan claro (por ejemplo: vinilo mate + PPF brillante).
- No proteger las zonas realmente expuestas (parte inferior de la carrocería, impactos, maletero, retrovisores, etc.).
Preguntas frecuentes: PPF versus vinilo
Aquí encontrarás las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el PPF y el vinilo.
1/ ¿Se puede colocar el PPF sobre un vinilo?
No, porque el grosor del vinilo comprometería la adherencia y la transparencia del PPF.
2/ ¿Se puede aplicar el vinilo sobre el PPF?
Técnicamente sí, pero no es recomendable: el adhesivo se adhiere menos y la durabilidad se reduce.
3/ ¿Un PPF autorreparable repara todos los arañazos?
Solo elimina los microarañazos. Los impactos siguen siendo visibles.
4/ ¿El vinilo daña la pintura?
No, si la pintura original está en buen estado y se retira la lámina correctamente.
5/ ¿El PPF cambia el color del coche?
No, está diseñado para ser totalmente transparente.
Si quieres cambiar el aspecto de tu coche, el vinilo es la solución ideal. Si quieres protegerlo de forma duradera, el PPF es imbatible. Y si quieres combinar estilo y durabilidad, nada te impide mezclar ambos de forma inteligente.
¿Necesitas ayuda para elegir? Ponte en contacto con nuestro departamento comercial ahora mismo.








